6 consejos para proteger del calor a nuestro Mayores

En Cuidamos, sabemos que el verano es un momento ideal para disfrutar de la
familia, y si lo hacemos implicando a nuestros Mayores, conseguiremos reforzar
una actitud positiva que mejorará su autoestima, evitará el avance de las
enfermedades y favorecerá un envejecimiento activo.
Sin embargo, la ola de calor que estamos viviendo en toda España, puede
complicar el verano de nuestros mayores si no tenemos en cuenta que debemos:
Extremar las precauciones con la exposición al sol, ya que por la incidencia directa
de los rayos UVA sobre la piel, se pueden producir cambios en la epidermis y la dermis,
haciendo que la piel pierda consistencia y se vuelva más frágil, y por tanto vulnerable al
posible daño de agentes externos.
E igualmente, extremar las precauciones con la deshidratación que provoca la larga
exposición al sol, haciendo que pierdan demasiada agua (una de cada cinco visitas al
hospital por parte de personas mayores, se debe a caídas por deshidratación).
Os compartimos seis consejos sencillos que se deben seguir con nuestros
mayores para tener un buen verano:

  • 1) Aumentar el consumo de líquidos
    Aunque no se sienta sed, se aconseja beber dos vasos de agua llenos al despertar, y
    otro antes de acostarse, sumando al menos 8 vasos de agua a lo largo del día.
    Si se toman medicamentos de tipo diurético o hipertensores, se debe tener especial
    cuidado. Y tener en cuenta que, en el proceso de envejecimiento, disminuye la
    sensación de sed.
    En este sentido recordamos, que síntomas como la piel apagada y escamosa, debilidad,
    confusión, sequedad de la boca y ojos hundidos, pueden ser indicadores de
    deshidratación.
    En cuanto a la frecuencia de orina y el color de la misma, se debería acudir al baño
    tantas veces como en invierno, y la orina deberá tener un color amarillo muy claro, o casi
    transparente, si su tono fuera intenso, o desprendiera un olor fuerte, podría ser también
    un signo de deshidratación.
  • 2) Evitar el sol en lo posible
    Se debe evitar la exposición a los rayos solares en las principales horas del día, y usar
    ropa ligera, holgada y de colores claros.
    Si se camina bajo el sol, cubrirse la cabeza con una gorra o sombrero, o utilizar un
    paraguas de verano.
    Se recomienda además no salir a la calle sin compañía, tomar baños de agua tibia y, si
    se siente malestar asociado al calor, comunicar y consultar inmediatamente con un
    médico. 
  • 3) Permanecer en lugares frescos y a la sombra
    Mantener la casa fresca, evitando el aire acondicionado en temperaturas excesivamente
    bajas, preferentemente usarlo con una temperatura interior entre los 18 y los 24 grados
    es lo aconsejable.
    Y cambiar el horario de los paseos, a primeras horas de la mañana o a últimas horas de
    la tarde, cuando hace menos calor.
  • 4) Comer menos, reducir la ingesta y consumir preferentemente frutas y verduras
    Es preferible realizar cinco comidas ligeras al día, que comer en exceso tres comidas.
    Así mismo, es preferible comer frutas y verduras, alimentos que contengan mucha agua,
    vitaminas, minerales, fibra y su digestión es muy ligera. Y mejor tomarlas en crudo ya
    que de esta manera sus nutrientes no se pierden.
    Y es importante evitar comer los alimentos que tienen alto valor calórico ya que pueden
    aumentar la temperatura corporal, de tal manera que se deben evitar las grasas y
    también el consumo de proteínas de origen animal, que pueden hacer que el calor
    corporal no se disipe. Igualmente evitar la bollería industrial, pastales, tartas y postres en
    general por su alto contenido en grasas y azucares y su alto valor calórico. La comida
    rápida, alimentos empanados, rebozados, frituras y casquería se deben mantener
    alejados de los mayores y de nosotros también.
  • 5) Controlar la presión arterial, tanto alta como baja.
    La presión arterial no es tan estable como se suele pensar, sino que experimenta
    variaciones frecuentes, y el ejemplo más claro es la fluctuación entre el día y la noche.
    La época del año también tiene influencia ya que debido al efecto vasodilatador del
    calor, en los meses de verano la presión arterial puede ser más baja que en los meses
    más fríos.
    En cualquier caso, se tenga la tensión alta ó baja hay que controlarlas, ya que con el
    calor se aumenta el riesgo de sufrir desmayos, con el consiguiente peligro de que los
    mayores sufran consecuencias graves de sus caídas.
  • 6) Proporcionar compañía
    Otro riesgo es la soledad, ya que el cambio en los horarios y las tareas diarias, hace que
    se limite el tiempo dedicado a nuestros mayores.
    En ocasiones los períodos dedicados al ocio o entretenimiento (viajes, piscina…), en el
    que ellos no pueden ser incluidos, provocan una soledad, que se ve agravada por una
    mayor duración de las horas de sol y vigilia.

Por ello y especialmente en estos meses, contar con ayuda externa se hace
imprescindible, ya que, en muchas ocasiones, las personas mayores lo único que
necesitan, es una persona con la que poder hablar durante unas horas.  Así,
siempre que nos necesites, puedes contar con la atención personalizada que
proporcionan nuestras cuidadoras y cuidadores profesionales, que atenderán a
tus mayores, prestando la ayuda necesaria para que puedan seguir viviendo en su
casa con la mejor calidad de vida.

Contrátanos y tendrás la confianza y seguridad de que, con Cuidamos, tus seres queridos en buenas manos. FIN

Deja un comentario

Abrir chat
Hola, ¿En qué podemos ayudarte?